28/6/08

La planta alta y el asoleamiento

Ha comenzado la construcción de la planta alta, el sistema constructivo es el mismo que hemos utilizado en el resto de la vivienda y nos hemos propuesto tener lista la edificación para techar este sector en 2 semanas, lo que nos permitirá independizarnos de las condiciones climáticas para cumplir los plazos de obra previstos inicialmente.
Las imágenes muestran la zona del hueco de la escalera, la elevación del muro norte y una vista desde el interior, en el momento de armado de la viga de encadenado superior.



Otra tarea importante es la colocación de las aberturas exteriores de la vivienda, hemos elegido para ello sistemas de aluminio anodinado, montados sobre premarcos de aluminio común, en algunos casos utilizaremos doble vidriado hermético (DVH) para reducir las pérdidas de temperatura en invierno y la ganancia de calor en verano. El montaje de estos sistemas tiene ventajas y desventajas para considerar: la utilización del premarco previene el deterioro de las aberturas y permite una correcta preparación de los muros por parte del constructor, no se manchan perfiles y cristales y no hay riesgo de golpes o roturas. Del otro lado, al estar 2 gremios involucrados y diferir sus tareas en el tiempo, es necesario hacer una buena coordinación en obra y ajustar medidas con vistas al trabajo terminado. Si esto no se hace hay problemas típicos de muy difícil solución (al final de la obra): niveles de piso mal estimados que obturan los desagües de las aberturas, o plomos de revoques que no permiten la correcta instalación de los premarcos de terminación, pueden contarse entre los más típicos. Para prevenir estos problemas suelo pedirle al fabricante que adose al premarco un trozo de perfil de muestra (tal como quedará la abertura terminada), esto sirve como guía para preparar revoques y pisos sin temor a equivocarse, una solución práctica y sin costo extra.
Las imágenes muestran los premarcos como llegan a la obra y uno de ellos instalado por los albañiles.



Con parte de los muros ya alzados, las cubiertas armadas y los premarcos de las aberturas en colocación, ya se pueden evaluar aspectos del proyecto que para mí son importantes, por ejemplo el asoleamiento. En nuestra zona tenemos un clima templado con picos de temperatura en épocas de frío o calor (invierno-verano), razón por la cual diseñamos con esas premisas en mente. Actualmente la construcción se está elevando durante el invierno y uno de los momentos considerados en el diseño es el mediodía. Una correcta orientación cardinal de la construcción y la relación de ésta con los edificios linderos, debe permitir un ingreso generoso de luz solar, de manera que luego sus habitantes puedan controlar a voluntad cuánta de esa energía (natural y gratuita) de iluminación y calefacción dejan pasar en cada sector de la vivienda, haciéndola más confortable. Las imágenes muestran la llegada de la luz solar en horas del mediodía sobre el frente norte de la construcción.



21/6/08

El entrepiso y las uniones difíciles

El proyecto contempla la construcción de una planta alta sobre el sector de cocina y comedor. Teniendo en cuenta la premisa de los tiempos y los costos de obra, en este caso hemos elegido un sistema estructural de perfiles metálicos laminados en caliente (tarea del herrero estructural) y un entrepiso de losetas prefabricadas de hormigón. En términos de costos la construcción con hormigón armado tradicional hubiera resultado casi equivalente, donde la diferencia se hace notable es en los tiempos. En primer lugar, la fabricación de los elementos sucede fuera de la obra, lo que permite utilizar las horas del personal en tareas que avanzan paralelamente; otro aspecto lo constituyen los tiempos de montaje: mientras una losa de hormigón llevaría (entre carpintería y llenado) más o menos una semana, este sistema se resuelve en 2 días y finalmente los tiempos de ¨liberación¨ de los sectores, fundamentalmente por el secado del material y los tiempos de resistencia que necesita el hormigón fresco: las losas llenadas in situ deben estar apuntaladas por lo menos 7 días (las vigas aún más), en este caso las vigas (metálicas) no requieren sostén posterior a su soldadura y las losetas se liberan en 3-4 días, lo que permite trabajar por debajo de ellas en poco tiempo. Particularmente este producto viene preparado además para dejar su parte inferior a la vista, por tener juntas más o menos parejas (se fabrican en moldes metálicos), por lo que puede evitarse la construcción de cielos rasos de terminación. Otra ventaja es que el conjunto pesa menos que un forjado sólido, transmitiendo menos carga a la estructura y evitando su encarecimiento; también hay ventajas en aislamiento térmico y acústico con respecto al sistema tradicional. Es un material que requiere un cuidadoso manejo en obra ya que un mal acopio o un golpe seco al manipularlo pueden quebrarlo y es prácticamente imposible de reparar. Cuando los extremos de las piezas deben utilizarse como apoyos para muros portantes es conveniente pedir al fabricante que reemplace el poliestireno expandido con concreto, en una profundidad de 10-15cm. Para la colocación suelo utilizar fieltro bituminoso o cartón embreado entre la loseta y su apoyo, esto permite un cierto movimiento ante esfuerzos de dilatación o contracción, sin dañar los revoques. Las imágenes muestran: tareas de preparación en los muros y el acopio en el lugar del material, antes de comenzar el montaje; sectores ya terminados y el mínimo apuntalamiento requerido.
Una tradición de las obras es, al terminar las losas y cubiertas, que el propietario de la obra ofrezca un asado para todo el personal, en nuestro caso (felizmente) dicho evento se cumplió puntualmente, la imagen lo refleja en forma contundente…







Todo proyecto que no provenga de un estudio de módulos o de sistemas de construcción industrializada o prefabricada va presentando, a medida que la construcción avanza, lo que podríamos denominar ¨uniones difíciles¨; son aquellos puntos de contacto entre diferentes partes de la obra que requieren soluciones constructivas que no siempre pueden preverse en la etapa de proyecto. Es necesario entonces estar muy atentos a esas eventualidades, por esos puntos puede colarse agua de lluvia, aire o presentarse fisuras inesperadas. Hay que evaluar las opciones y mantener un fluido intercambio de opiniones con el constructor y los gremios involucrados, tomando siempre las decisiones antes de que se oculten dichos sectores, para no perder el control sobre las consecuencias que un trabajo mal hecho puede producir.
Las imágenes muestran ejemplos de estos casos en uniones de muros y cubiertas y contacto con las construcciones linderas.






16/6/08

Las cubiertas y las instalaciones

Una etapa muy importante de obras de este tipo es la correspondiente al techado o cubiertas. En zonas como la nuestra es de vital importancia que la secuencia de trabajos permita anticiparse a las épocas de lluvia o rigor invernal, para aprovechar esos días haciendo trabajos en áreas protegidas. En nuestro caso, las cubiertas serán de chapa ondulada sobre estructuras de perfiles metálicos galvanizados, conformados en frío. Se ha seleccionado este tipo de perfiles porque tienen una protección superficial eficiente contra la humedad y las chapas tienen una película de protección que contiene una aleación de cinc+aluminio. Dicha aleación aumenta notablemente el poder reflectivo de la cubierta, disminuyendo el pasaje de altas temperaturas hacia el interior de la vivienda. Para reforzar este efecto se coloca entre la estructura y la cobertura un manto de lana de vidrio de 50mm de espesor con papel kraft; esta disposición permite también reducir las pérdidas de calor y el riesgo de condensación en épocas invernales. Con los años uno va aprendiendo a reducir los tiempos de obra, que cada vez más son un factor fundamental en el cumplimiento de los horizontes presupuestarios de las construcciones. Muchas veces cometemos errores de apreciación cuando sólo consideramos los costos iniciales de los trabajos, sin hacer una evaluación comparativa al finalizar los mismos; puedo asegurarles que el impacto por jornales caídos (horas no trabajadas o mal utilizadas) de un plantel de operarios a lo largo de una obra tiene un costo muy representativo.
Volviendo a la obra, parte de las tareas de herrería estructural consistieron en preparar puntos de anclaje que luego utilizaría el techista. Así pudimos cubrir toda la planta baja en apenas 4 días de trabajo, con sólo 2 operarios trabajando en altura. El plantel de construcción dio su apoyo cerrando las ¨cargas¨, que son los muros de cierre entre la construcción y las cubiertas.
Las imágenes muestran: el área de dormitorios cubierta, donde aún falta perfeccionar el ajuste entre los muros y el techo; un detalle de la misma cubierta donde se ven sus componentes (perfiles, aislante y cobertura); una vista interior de la cubierta e imágenes de las tareas complementarias de ajuste entre la estructura de las cubiertas y los muros exteriores.

Las instalaciones de servicios (agua, desagües, gas, calefacción y electricidad) también comienzan en esta época, como ejemplo mostraré los primeros trabajos de la instalación sanitaria. Para el desarrollo de la misma utilizamos tuberías de polipropileno de 1º calidad, el sistema de uniones elegido es de acople rápido (por medio de una pieza de ajuste –o´ring-) para las conducciones de aguas servidas y pluviales y de termofusión para las de conducción de agua. En general se procede así: se determina la posición de los ejes de ubicación de cada artefacto (bañeras, inodoros, lavatorios, etc.) en cada local, se replantea la misma en obra y luego se toman los puntos de nivelación (de referencia). Es importante prever en el proyecto la caída o pendiente necesaria para cada sistema, asegurando así un buen escurrimiento de las aguas; en el caso del sistema cloacal la referencia depende de la compañía local de servicios, cuyos datos hay que verificar en la etapa de proyecto. Para las aguas pluviales, es necesario replantear el nivel de piso de la planta baja de la vivienda, para que las tuberías puedan pasar por debajo de ella sin problemas. Para los puntos de encuentro de los diferentes tramos de tuberías pueden utilizarse piezas prefabricadas o cámaras de mamposterías hechas en obra (solución más económica).
Las imágenes muestran sectores de la instalación y cámaras en ejecución, las tuberías de color verde son del sistema de provisión de agua y las anaranjadas de conducción cloacal y pluvial.
Agrego solamente un comentario: es conveniente considerar en el proyecto que los sistemas sean lo más lineales posibles, interponer la menor cantidad de cambios de dirección y economizar las excavaciones compartiendo canales de paso. El Arquitecto tiene que tener un criterio definido en cuanto a este tema y liderar el trazado de las tuberías, en general delegar esta tarea a los instaladores suele traer varios inconvenientes ya que, si bien el experto puede resolver con facilidad los inconvenientes técnicos, en general no tiene una visión completa del proyecto ni de la interferencia de sus sistemas con otras instalaciones; esta idea es también aplicable a las otras instalaciones. Otro aspecto importante es que es muy conveniente ir registrando los cambios con respecto a los planos de proyecto (también puede agregarse registro fotográfico); de presentarse algún inconveniente más adelante es de mucha utilidad.


25/5/08

El entrepiso, un detalle particular

Aprovecharé este posteo para ejemplificar una solución adoptada en la obra, que se utilizó para la unión de unas vigas metálicas que sostendrán la losa de entrepiso. La imagen en planta muestra el sector donde se produce el encuentro entre 2 vigas metálicas apareadas, otra menor perpendicular a estas y a su vez el conjunto apoyando sobre una columna de hormigón de 0.20x0.20m, evidentemente se trataba de una unión complicada. El asesor estructuralista estudió con gran destreza el tema y decidimos materializar dicha unión como lo muestran los gráficos 3D, con unos chapones de contacto y tramos de perfiles soldados por detrás, para anclar en la columna. A los pocos días llegué a la obra y expuse el plan al encargado de los trabajos de herrería. Escuchó atentamente, y luego de un silencio prolongado me dijo: ¨¡… es una locura!¨ Siguió a este momento un largo debate, del que participó también el constructor y evaluamos las variantes posibles. Como el herrero no me veía muy convencido asestó un golpe mortal: ¨-No puedo garantizar el trabajo, la losa se puede caer, las soldaduras no resistirán.¨
Amigos, cuando escuchen expresiones de este tipo, respiren hondo, enrollen los planos y mediten cuidadosamente el próximo paso, pero jamás sigan adelante con la idea si no están totalmente convencidos. Más allá de los conocimientos técnicos que tengamos, siempre debemos respetar la experiencia de gente que está todos los días solucionando este tipo de situaciones, escuchar las sugerencias y aceptarlas agradecidos en caso que sirvan para simplificar las cosas. Así es que resolvimos armar esta unión apoyando las vigas entre sí (mediante encastres y soldaduras) y sobre los ejes de la columna, eliminando los chapones de contacto. En las fotografías puede apreciarse la solución construida, los perfiles metálicos quedaron inmovilizados, en espera del material de relleno. El herrero se fue contento, no sin antes dar su garantía…


24/5/08

Los muros (parte III), cubiertas y el entrepiso

En esta etapa, mientras se van completando los muros portantes, se preparan los puntos de anclaje de las cubiertas y el entrepiso. En este caso, para agilizar el proceso constructivo, hemos preferido utilizar vigas metálicas para conformar la cumbrera de los techos del cuerpo de dormitorios y apoyar los elementos premoldeados de la losa de entrepiso. Una vez levantados los muros que conformarán los ¨tímpanos¨ de las cubiertas, se presenta y aploma el perfil metálico de (la cumbrera de) la cubierta, se practican las soldaduras de fijación y se deja el espacio para completar luego con la mezcla de hormigón que fijará el conjunto. Existen dos variantes (las más utilizadas) para combinar elementos metálicos con hormigón: mediante elementos de unión llamados ¨chapones¨ o colocando perfiles con un largo suficiente como para que apoyen dentro de las piezas estructurales. En este caso habíamos diseñado todas las uniones con la primera variante, pero en la obra vimos que sería complicado materializar algunas uniones, por lo que decidimos estudiar cada caso y decidir en consecuencia. Como muestran las imágenes, en la cubierta de los dormitorios se utilizaron chapones de unión para tomar la viga a los elementos verticales.

En otros sectores las uniones se hacen en el mismo material, en este caso hormigón. Con cuidado se controlan las continuidades de las armaduras y los doblados antes del llenado; la imagen muestra como ejemplo el inicio del proceso previo a volcar el hormigón y el sector completado (en la misma viga).


Cuando la programación de la obra lo permite, conviene continuar abriendo frentes de trabajo para que el avance no se haga lento, se aproveche el buen clima (sobre todo antes de cubrir la construcción) y se optimicen recursos materiales y humanos. En nuestro caso se presentaron algunos inconvenientes con los rellenos de tierra, de manera que decidimos avanzar con las paredes de tabiquería interior. Se utilizarán para ello bloques cerámicos huecos maquinados, las imágenes muestran el inicio de dichas tareas en el sector de los locales húmedos (baños y lavadero).

22/5/08

Los muros (parte II)

Finalmente comienzan a elevarse los muros interiores, lo que calma la ansiedad del propietario, que sufrió bastante la 1º etapa viendo como su presupuesto comenzaba a esfumarse sin nada a la vista (todo bajo tierra…). Vale aclarar que los muros de las imágenes siguientes son los perimetrales, destinados a soportar las cargas estructurales. En este caso ocupan además el lado interno de los muros compuestos, ya que (les recuerdo) la vista exterior será de ladrillos pampeanos. Sobre el macizo impermeable se replantean nuevamente las medidas y se coloca la hilada de arranque; el trabajo es similar a levantar cualquier muro de mampuestos, apuntalando y nivelando reglas en los extremos y llevando un nivel de referencia con un cordel. En este caso, al utilizar piezas regulares en forma y tamaño, se avanza en forma rápida y con pocas variaciones de medidas, sólo hay que preparar una mezcla firme y trabajable (tixotrópica) para disminuir los desperdicios por los huecos de los bloques. Entre las dos imágenes tomadas del mismo ángulo hay 3 días de trabajo de distancia. Puede verse que quedan ¨en espera¨ las esquinas en donde se llenarán refuerzos verticales y columnas, con hierros preparados para incorporarlos a los encofrados (moldes de madera donde se cuela el hormigón) y así lograr una continuidad en la transmisión de esfuerzos estructurales.
Como la pared medianera (en la cual se apoya la casa) tiene orientación sur, luego de los estudios bioclimáticos reubicamos las aislaciones hidráulicas y térmicas; así es que antes de apoyar el muro portante se aplicó la capa hidrófuga y luego el poliestireno expandido en placas. Como el muro lindero está expuesto a la intemperie lograremos barreras efectivas contra las pérdidas de temperatura por calefacción (en invierno) y frente a la presencia de humedad permanente o el choque de lluvia con presión de viento.

Paralelamente al alzado de las paredes portantes, se van materializando también los elementos lineales de apoyo hechos en hormigón armado, comúnmente denominados en obra ¨vigas de encadenado¨ (superiores) y ¨refuerzos verticales¨, en algún caso también columnas. Es muy importante verificar en obra la confección de la mezcla de hormigón, en general los operarios tienden a agregar más agua de lo necesario, consiguiendo mezclas ¨flojas¨ que, al secarse, dejan macroporos o huecos más o menos grandes, quedando a la vista los hierros principales o los estribos; esto puede generar procesos de oxidación que luego se traducen en manchas sobre los revoques (muy difíciles de quitar) y el deterioro de las armaduras. La vista en detalle muestra un sector defectuoso donde es evidente la discontinuidad del material, aquí caben 2 alternativas: si la pieza afectada es crítica por su posición, o porque no forma parte de un sistema más complejo, es aconsejable demolerla y rehacerla; si es un complemento de otro sistema (como en este caso, muro portante) es suficiente rellenar las oquedades con concreto impermeable, para proteger los hierros.
En las imágenes se puede ver cómo se prepara una viga de encadenado: se forman los fondos de encofrado apuntalando en los sectores abiertos (vanos de aberturas) y se arman las armaduras longitudinales, luego se cierra el encofrado y se llena con hormigón. Si estuviera previsto algún paso de tuberías de instalaciones, es mejor colocar algún elemento conformando un ¨pase¨ antes de volcar la mezcla, lo que evitará roturas innecesarias en las piezas de la estructura. En el caso de los elementos verticales que deban mantener continuidad con paramentos, antes de llenarlos se dejan hierros con longitud suficiente para anclarse en las secciones de muro que siguen. De esta manera se mantiene una continuidad estructural del conjunto y se evitan movimientos y fisuras. Para los elementos estructurales verticales deben preverse las armaduras de empalme, muy útiles si el hormigonado de estos se hace en varias etapas. Mientras las etapas no estén muy distanciadas en el tiempo (3-4 días) no es necesario incorporar promotores de adherencia a las mezclas, pero es mejor resolver esas prolongaciones antes de los 7 días, cuando ya el hormigón ha tomado parte de la curva de endurecimiento.


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