26/2/09

Más sobre aislaciones y aberturas

Ampliaré las ideas volcadas en posteos anteriores sobre las aislaciones y su interacción con las aberturas. Una vez más se produce el encuentro entre un nuevo sistema (en este caso las aberturas –puertas y ventanas-) y el muro doble que cierra la construcción. Dentro de nuestro criterio de elección de materiales seleccionamos un sistema de perfiles de aluminio de media prestación, con una calidad razonable de herrajes y cierres herméticos por un precio también conveniente; casi todas se implementaron con doble vidriado hermético (DVH), que confiere a la abertura una capacidad de intercambio de temperaturas con el exterior sin grandes fugas o riesgos de condensación. Cualquier componente metálico en una construcción, al estar en contacto directo con el aire exterior, es susceptible de producir lo que se conoce como puente térmico, que es una ruptura en la continuidad de las aislaciones; esto requirió un tratamiento especial en el perímetro de las aberturas.
Recordarán que la elevación de los muros incluye la colocación de los premarcos (bastidores rectos destinados a ser el soporte de instalación de la abertura propiamente dicha), tarea que previene roturas y daños de difícil reparación en las aberturas. Una vez terminados los tratamientos superficiales de revoques exteriores e interiores, se instalan las puertas y ventanas; cuando se utiliza este procedimiento las mismas llegan a la obra con los cristales ya colocados. Una vez instaladas las aberturas se procede a realizar las terminaciones exteriores, tareas que requieren sumo cuidado y atención para garantizar la estanqueidad de los cerramientos. En nuestro caso se partió del estado que muestran las imágenes, debiendo ser tratados perímetro y antepechos o umbrales, considerando si la abertura llegaba o no al piso.


En el caso de los umbrales conviene verificar la continuidad de la capa cementicia de aislamiento hidrófugo y reforzarla con pintura o emulsión asfáltica, la misma que se usa en la impermeabilización de los techados, antes de hacer las terminaciones en solados exteriores. Para el cierre perimetral utilizamos la nueva mezcla aditivada con esferas de poliestireno expandido (que usamos en el paramento lindero hacia el sur) en una primera capa (oscura en la foto) y como terminación una mezcla de cal liviana, procurando evitar el contacto con partes metálicas (para prevenir la corrosión) y dando un acabado liso apto para pintar; esto impide la formación de puentes térmicos en el paramento interior. Finalmente se colocan las piezas de terminación de los antepechos (parte inferior de los vanos de ventana), en este caso premoldeados cerámicos.

Algunos desarrollos de aberturas actualmente permiten opciones interesantes en cuanto a su uso, que pueden ser útiles para regular el movimiento del aire (de nuevo conceptos bioclimáticos), sin utilizar mecanismos caros o complejos y de difícil mantenimiento. Parte del tiempo destinado al proyecto debiera invertirse en la investigación de nuevos materiales y sistemas, para su implementación gradual en las obras, esto elevará paulatinamente el nivel constructivo de las mismas… ¡y nuestros conocimientos! Como ejemplo muestro una abertura con mecanismo oscilo-batiente que permite 2 grados de apertura diferentes: la apertura normal provoca el paso pleno de la corriente de aire, el accionamiento tipo banderola permite el ingreso controlado de aire fresco hacia la parte superior del local habitable, para remover el aire caliente que se concentra contra el cielorraso. Las líneas de sombra que se aprecian en las imágenes delatan la presencia de un tejido mosquitero, una fina malla metálica que impide el ingreso de insectos, particularmente útil en nuestra zona.

Quiero hacer un comentario final, que tiene que ver con este espacio de comunicación: he leído algún comentario en el blog y me han hechos consultas personalmente con respecto a la info que voy volcando en cada posteo, a veces de personas curiosas o interesadas, que no son profesionales y cuyo aporte valoro y agradezco ya que la idea es compartir situaciones (mucho más comunes y recurrentes de lo que puede uno imaginarse) que pueden ser mejoradas en la medida en que el intercambio sea generoso. La idea de este espacio no es la de hacer un manual práctico de construcciones (que los hay y muy buenos) ni reemplazar en sus funciones a un buen director de obra: siempre las obras deben llevarse adelante con la guía y el consejo de un profesional responsable, ¡especialmente preparado para esa función!
Como decían en un show de wrestlers que veía por TV en mi infancia ¨Titanes en el Ring¨: mientras mirábamos boquiabiertos las piruetas y los golpes que se daban los luchadores el locutor en off decía… ¨Chicos, no intenten hacer esto solos en sus casas, ¡los gladiadores han sido especialmente entrenados y preparados para la lucha!¨

2/2/09

Los muros de ladrillo visto. La piel (II)

Esta es una ampliación de la información sobre la vista exterior de la construcción expresada en posteos anteriores. La construcción de este tipo de muros requiere de ciertos cuidados, sobre todo para los trabajos en altura: sucede que los golpes accidentales dañan los ladrillos y es muy difícil hacer una reparación ¨invisible¨. Para esos casos suelo reservar polvo que queda de los cortes de los ladrillos, ese material mezclado con poco cemento o cal puede producir reparaciones ¨cosméticas¨ asombrosas. En este caso tuvimos que materializar terminaciones en posiciones poco habituales con los ladrillos, como ejemplo muestro unos dinteles inclinados que se hicieron en los muros exteriores de los dormitorios, se utiliza una regla inclinada perfectamente nivelada y se colocan los ladrillos en sardinel (apoyados sobre la cara más larga y en punta).


Las imágenes que siguen muestran claramente cómo se superponen las diferentes capas que conforman el muro, tal como contaba en posteos anteriores. Esto es: como paramento interior los bloques cerámicos portantes (cerramiento + estructura), luego la capa hidrófuga (cementicia) de protección, sobre ésta la pintura asfáltica (barrera de vapor); luego se levantan en paralelo la capa de aislamiento térmica (placas de poliestireno expandido) y la piel exterior de ladrillos pampeanos.



Finalmente pongo 3 imágenes que muestran el progreso del trabajo y cómo la imagen va variando (sobre todo a ojos de nuestro cliente) hasta acercarse al aspecto pensado en el proyecto. Un dato: entre la primera y la última toma pasaron 6 semanas de trabajo.




15/1/09

Acondicionamiento térmico: instalaciones de calefacción

En el proyecto se contempla incorporar una instalación de calefacción por agua en circuitos cerrados, alimentada por una caldera mural con suministro de gas natural de la red pública. De acuerdo a la elección de los materiales de terminación decidimos implementar un sistema mixto: el denominado ¨piso radiante¨ junto a un sistema de radiadores de fundición de aluminio. La razón por la cual se proyectó de esta manera tiene que ver con la optimización de costos de construcción y eficiencia energética: sabiendo que los dormitorios llevarían pisos de madera consideramos que la inercia térmica de ese material (que conduce la temperatura mucho más lentamente que un material de base pétrea o cementicia) retardaría el calentamiento-enfriamiento de las habitaciones y podría crear una diferencia de humedad de contacto/ambiente en las caras superior e inferior del piso que eventualmente produciría movimientos no deseados en la madera. Sin embargo, debe considerarse que las temperaturas de servicio del agua para ambos circuitos son diferentes (el piso trabaja a aprox. 26ºC, mientras que el sistema de radiadores puede llegar a 85ºC en la caldera), por lo tanto instalaciones de este tipo sólo deben llevarse a cabo por técnicos muy experimentados. Aquí ejemplificaremos el caso del piso radiante.
Una vez construidos los contrapisos y aplicada sobre estos la protección hidrófuga cementicia, se instala una placa continua de 20mm de poliestireno expandido (conocido en nuestro medio como ¨telgopor¨), también puede agregarse una película de polietileno de alta densidad (a manera de barrera de vapor), la función de la placa es reducir al mínimo la pérdida de temperatura hacia el suelo, optimizando el consumo de la caldera. Sobre esta capa se coloca una malla metálica electrosoldada (usualmente de hierros de Ø4.2mm y separación de 15x15cm) que cumplirá 2 funciones: sujetar la tubería durante el montaje y reducir las tensiones internas de la capa cementicia superior (carpeta) dado su espesor y composición (alta proporción de cemento). Luego se procede a montar la tubería que a manera de serpentín continuo cubre toda la superficie a calefaccionar (usualmente la separación de los ramales es de 12 a 15cm) formando circuitos hacia la caldera que alimentará el sistema; suelo utilizar para esto el polipropileno reticulado de alta densidad (pex) que en opinión de los instaladores más experimentados es la mejor opción (a pesar de un mayor costo inicial) sobre todo en materiales cuya falla requeriría de costosas reparaciones posteriores. La tubería se sujeta a la malla metálica con precintos plásticos, no es recomendable utilizar alambres metálicos.

Terminado el montaje de las tuberías se procede a construir la carpeta cementicia, con personal experimentado pueden hacerse 2 pasos al mismo tiempo: primero se vuelca una mezcla de cemento, arena y un agregado grueso liviano, por ejemplo arcilla expandida industrialmente (en nuestro medio ¨leca¨) en un espesor aproximado de 4 a 6cm y sobre esta una capa de 2cm de cemento y arena para nivelar la superficie sobre la cual se colocarán los solados. La nivelación final se controla al igual que en las carpetas cementicias normales (ver posteos anteriores): puntos de nivelación fijos (bulines) y reglas para emparejar la superficie final. Debe considerarse que este sistema constructivo requiere en total de 8 a 10cm de espesor desde el nivel de contrapiso hasta el piso terminado ¡atención proyectistas!

Las imágenes finales muestran detalles que considero importante tener en cuenta. Cuando incorporamos modificaciones térmicas artificiales a materiales por naturaleza rígidos debemos prever que se producirán movimientos de contracción y dilatación en los mismos que no dependen totalmente de las condiciones atmosféricas normales, por lo tanto es importante crear espacios que puedan absorber esos movimientos sin dañar los puntos de contacto entre diferentes planos, por ejemplo paredes y pisos. Esto se logra incorporando una capa de material compresible (ej. poliestireno expandido) en forma perimetral a los sectores tratados con instalaciones de calefacción bajo piso, lo que evitará presiones indeseadas entre los diferentes planos de la construcción, donde podrían aparecer roturas. Una medida adicional que recomiendo es la de reforzar la protección hidrófuga en la parte baja de los muros (comentada en posteos anteriores).

13/1/09

Las cubiertas, continuación

Antes que nada quiero disculparme por haber discontinuado el posteo de las novedades de la construcción: varias superposiciones laborales y de estudio me impidieron continuar mi relato como me gusta hacerlo. De cualquier manera no hemos interrumpido la obra, ni el registro de las novedades, así que retomaré desde este punto con trabajos que están casi terminados en su totalidad.

Ampliaré las ideas volcadas en posteos anteriores sobre las cubiertas. Recordarán que el proyecto contemplaba algunos aspectos de construcción bioclimática buscando un mejor confort interior en la vivienda, siempre dentro de las posibilidades de nuestro presupuesto, de manera que la elección de los materiales no es un tema menor. Mientras los muros se construyeron con una doble piel y aislaciones, la cubierta se materializó con estructura de perfiles laminados conformados en frío (conocidos como perfiles ¨C¨) con protección galvánica, lana de vidrio montada sobre papel kraft y finalmente chapas metálicas onduladas (sinusoidales) con un tratamiento de protección constituido por una aleación de zinc + aluminio. Este último detalle tiene como finalidad que la cubierta aumente su poder reflectivo, reduciendo notablemente el paso de radiación solar directa (vía energía por conducción) hacia el interior de la vivienda, puedo asegurar que es muy efectivo. En primer lugar se monta el esqueleto estructural conformado por una trama de perfiles metálicos, que en nuestro caso requería resolver varios encuentros con diferentes materiales y estructuras, a veces en un mismo sector (ladrillos pampeanos, bloques cerámicos portantes o columnas de hormigón) como muestran las imágenes. Como parte de esta trama debe ser ¨amurada¨ (tomada con mezcla resistente a la mampostería), para que su nivelación sea correcta se utilizan pequeños hierros que soldados a algún elemento próximo permiten mantener nivelación y alineación en forma correcta; en algunos casos estos elementos quedan por requerimientos de vinculación estructural y en otros se quitan luego. La zona de la cumbrera (línea divisoria alta entre faldones de una misma cubierta) requiere de algunos detalles de construcción que simplifiquen el montaje: por ejemplo no colocar los perfiles de pendiente opuesta encontrados en un único plano, esto genera vértices muy agudos y un trabajo de soldadura incómodo (y riesgoso), colocando los perfiles uno al lado del otro el trabajo se hace más rápido y el perfil apoya mejor sobre la estructura. Junto al montaje de la estructura metálica avanza la albañilería, acompañando el ritmo de los techistas, esta tarea es importante sobre todo en los tímpanos (elevación de vista triangular bajo la cubierta, característica de los techos inclinados), para que la estructura no se debilite frente a la acción del viento durante la construcción. La vista general da una idea de cómo se fueron cumpliendo las etapas del montaje, terminando sobre la cubierta de la planta alta.




El aspecto exterior que la construcción iba tomando atrajo miradas curiosas, la combinación inédita entre cubierta metálica y ladrillo pampeano llamó la atención, este aspecto tradicional con aires ¨australianos¨ ha recogido opiniones bastante favorables… ¡y otras no tanto! Para sostener el alero en voladizo utilizamos perfiles de la misma sección que los requeridos para la estructura y los colocamos a modo de cenefa (terminación en vista de secciones delgadas de la cubierta), resolviendo una cuestión de soporte y estética con el mismo recurso para no incrementar costos.

Parte del sistema lo conforman las canaletas (piezas lineales horizontales que permiten la recolección de aguas de lluvia de la cubierta) que se instalan en última instancia: permiten direccionar las aguas de lluvia hacia una tubería vertical de descarga puntual, evitando las ¨cataratas¨ que caerían desde las cubiertas: este detalle no es ocioso, debe cuidarse que se acumule la menor cantidad de agua posible al pie de los muros exteriores, en la zona cercana a los cimientos (protección que se complementa con las veredas perimetrales). En este caso se utilizó para esos elementos chapa galvanizada sin pintar ya que tiene un tono similar al resto de los materiales de la cubierta. En caso que el proyecto contemple colorear estos elementos hay opciones: utilizar chapa ¨prepintada¨ (con tratamiento en fábrica de origen, su costo duplica el del material que utilizamos en este caso) o pintar en obra la chapa galvanizada, con una imprimación ligante y esmalte sintético (esta solución, más económica, puede durar de 5 a 7 años sin mantenimiento). Suele suceder que el cliente espera que las zinguerías de terminación sean tan rectas como la mostramos en nuestros dibujos, ¡atención! Estos elementos son plegados de láminas de chapa muy delgadas, por lo tanto en frentes extensos pueden presentarse efectos de ¨revirado¨ o problemas de alineación no deseados (estéticamente), si ese es el caso pueden conformarse las canaletas con chapa de hierro de mayor espesor que quedan mucho más rectas en su alineación, aunque requieren de mayores trabajos de protección y pintura y tienen un mantenimiento mucho más exigente.

29/7/08

La planta alta y el muro medianero

Sigue el alzado de los muros de la planta alta, en este caso hay una inversión del criterio constructivo: el cliente quiere tener una vista interior en la que predomine el ladrillo visto en el muro medianero, lo que obliga a cambiar la disposición de las capas a construir. Sobre los encadenados de hormigón se alzan los tímpanos de la cubierta, dejando los vanos para amurar las aberturas. También se van verificando los niveles en los que se asentará la cubierta, similar a la que se colocó en el sector de dormitorios; la vista de conjunto muestra la evolución de ese sector. En una de las imágenes se observa una especie de ¨pulpo blanco¨: no es una reencarnación de Alien, sino que se trata de las tuberías de electricidad que han comenzado a montarse.


El muro medianero (único contacto de nuestra obra con una edificación vecina) ha sido estudiado cuidadosamente desde el comienzo de la obra. La elevación del mismo ha presentado desde el inicio algunas dificultades de alineación, por la posición irregular de las construcciones vecinas; además tiene una orientación neta al sur, en nuestro clima eso significa ausencia total de luz solar directa (todo el año) y presencia de vientos fríos (eventualmente húmedos) en invierno. Respetando el concepto de muros compuestos, al paramento de bloques portantes o ladrillos comunes, según el caso, se ha adosado la placa de aislamiento térmico, agregando luego un paramento liviano de soporte para contener dicho material. Suelo aprovechar estas situaciones para probar nuevos materiales con alguna intención específica, en este caso utilizamos un revoque premezclado, compuesto de pequeñas esferas de poliestireno expandido embebidas en un compuesto de cemento con aditivos. Esto permitiría mejorar aún más la resistividad térmica del muro, disminuyendo las pérdidas de calor (interior) en invierno. El personal no estaba habituado al manejo del producto, por lo que el trabajo se demoró un poco al inicio durante las pruebas; sin embargo parece ser una innovación positiva y la mezcla ha dado un buen rendimiento con desperdicios relativamente bajos. Tengo una gran expectativa en cuanto a su efectividad. Las imágenes muestran algunos detalles de la composición del paramento y el aspecto luego de ser revocado con el nuevo material.

Hasta aquí han transcurrido 19 semanas, desde el inicio de la obra.

28/7/08

Los muros de ladrillo visto. La piel…

El proyecto contempla la terminación de los paramentos exteriores de la vivienda en mampostería de ladrillos pampeanos, tipo ¨media vista¨: esta expresión significa que cada ladrillo deberá tener, por lo menos, 2 caras lisas (1 a soga y 1 a tizón) para conferirle un buen aspecto al muro. Se armarán aparejos comunes a soga, con la mezcla enrasada (es decir ladrillo y mezcla en un mismo plano).
Primero se procede al replanteo, aplomado de reglas e hiladas, se seleccionan los ladrillos y se comienza el alzado. Tal como comenté en posteos anteriores, los muros son compuestos (con material aislante en la parte media); las placas blancas que se ven en las imágenes son de poliestireno expandido de 20mm de espesor y 20 kg/m3 de densidad. Como deben evitarse al extremo las roturas en esta etapa, debe controlarse que todas las instalaciones que atravesarán estos muros estén terminadas (en su fase de entubamientos) antes de colocar los mampuestos. Debe procurarse que la capa aisladora sea continua, para disminuir la eventualidad de los puentes térmicos (son fugas de temperatura y riesgos de condensación) que pueden producirse por la continuidad de materiales con alta conductividad térmica. Las imágenes también muestran los hierros de anclaje, previstos para unir el paramento portante interior con la ¨piel¨ de ladrillos (exterior).

La construcción con muros dobles es muy eficiente desde el punto de vista bioclimático y permite el efectivo ahorro de energía para el acondicionamiento del aire interior de la vivienda, sin embargo es exigente en cuanto a la calidad de mano de obra y el control profesional que debe hacerse para lograr buenos resultados. Algunas imágenes ejemplifican sectores que se dejan abiertos para una ejecución más delicada, ya que el muro debe mostrar un aspecto uniforme, lo que requiere de cortes en las piezas para tomar los desniveles. Las vistas más alejadas dan una idea de cómo va quedando el conjunto, aquí ya puede transmitirse al propietario un esbozo del aspecto final que tendrá la obra.

Es importante destacar que el aspecto del muro, días después de levantado, no representa su presencia final. Al iniciarse el fraguado de las mezclas, la humedad de las mismas migra hacia el exterior manchando la superficie, lo mismo sucede con los restos que se adhieren al limpiar los excesos de mezcla (efecto del enrasado), produciendo una pátina gris que oculta el verdadero color del material. La imagen destaca (círculo amarillo) un sector donde se aprecia el tono natural del ladrillo original. En nuestro caso haremos una limpieza conjunta de la superficie para recuperar el color original, antes de proceder a la obturación de los poros del material, con la precaución de lograr un efecto de inversión de ángulo de mojado: esto quiere decir que el muro rechazará el ingreso de agua desde el exterior (lluvias), permitiendo a su vez la migración de vapor de agua proveniente del interior de la vivienda. La diferencia con una película que impermeabilice la superficie en ambos sentidos (por ejemplo aplicando barnices) no es menor y hace a la calidad del aire interior.

27/7/08

Las carpetas y los trabajos ocultos

Poco a poco se comienzan a superponer tareas y capas de la construcción, sobre lo que habitualmente llamamos ¨cáscara¨, es decir el conjunto de muros, contrapisos y cubiertas: es el caso de las carpetas cementicias, destinadas a producir un sustrato nivelado sobre el cual se colocarán los pisos de terminación interior. En aquellas superficies que se apoyan sobre el terreno conviene tomar la precaución de hacer una capa impermeable extra (con aditivos hidrófugos), para prevenir humedades ascendentes. Así es que primero se toman niveles y se hacen las ¨fajas¨, que son los puntos de referencia en la nivelación; en las imágenes pueden advertirse 2 tonos en el material: el más oscuro (que está por debajo) es el concreto hidrofugado y el más claro es la carpeta propiamente dicha (mezcla compuesta por cemento y arena). Una vez que las fajas fraguaron, se prepara la mezcla hidrófuga en cantidad y se aplica sobre toda la superficie, previo humedecimiento del contrapiso. Antes del endurecimiento de este material se vuelca la mezcla de carpeta y, con la ayuda de reglas metálicas o de madera (lo más rectas posibles), se procede a enrasar y emparejar la superficie (utilizando como apoyo las fajas); un trabajo bien hecho logrará que una pequeña cantidad de agua extra haga la mezcla trabajable sin ¨lavarse¨, produciendo un efecto de autonivelación por peso del material, resutando una superficie lisa, firme y pareja. Un detalle que agrega protección extra: en la parte baja de los muros continuar, en forma ascendente, la protección hidrófuga; la finalidad es inhibir el denominado ¨efecto mecha¨ de los revoques posteriores que pueden tomar humedad del suelo y controlar eventuales problemas al clavar o atornillar los zócalos de terminación (siempre hablando en términos de ascensiones capilares de humedad).


A medida que va avanzando la construcción, es normal que la superposición de gremios pueda generar algunos inconvenientes que deben ser previstos (la mejor opción) o remediados oportunamente, sin que se pasen por alto en nuestro control habitual de la obra. Muestro como ejemplo estas imágenes. Una visión rápida en este estado de la obra no llamaría la atención especialmente a estos puntos, sin embargo aquí sucede lo siguiente: un golpe accidental y las acometidas de instalaciones (gas, agua y electricidad) han producido sendas roturas en el macizo de mampostería acondicionado para ser la barrera hidrófuga de los muros perimetrales ¡horror+error! Si bien se encargó rápidamente la reparación con material adecuado, los compuestos hidrofugados no siempre ligan bien, hablando de mezclas puestas en diferentes momentos. Por lo tanto serán puntos de seguimiento y control a lo largo de la obra, sobre todo antes de hacer terminaciones definitivas. La propuesta del constructor con respecto a los cimientos (que comenté en posteos anteriores) aquí muestra una falla importante: al rectificar niveles no previó pases adecuados para los servicios, y el Arquitecto pudo haberse anticipado a este problema... A no asustarse, lo malo hubiera sido no haberlo visto a tiempo y por lo tanto, no haber encarado su solución. Estas pequeñas cosas justifican, aún ante el cliente más reticente, nuestra presencia en la obra.