28/7/08

Los muros de ladrillo visto. La piel…

El proyecto contempla la terminación de los paramentos exteriores de la vivienda en mampostería de ladrillos pampeanos, tipo ¨media vista¨: esta expresión significa que cada ladrillo deberá tener, por lo menos, 2 caras lisas (1 a soga y 1 a tizón) para conferirle un buen aspecto al muro. Se armarán aparejos comunes a soga, con la mezcla enrasada (es decir ladrillo y mezcla en un mismo plano).
Primero se procede al replanteo, aplomado de reglas e hiladas, se seleccionan los ladrillos y se comienza el alzado. Tal como comenté en posteos anteriores, los muros son compuestos (con material aislante en la parte media); las placas blancas que se ven en las imágenes son de poliestireno expandido de 20mm de espesor y 20 kg/m3 de densidad. Como deben evitarse al extremo las roturas en esta etapa, debe controlarse que todas las instalaciones que atravesarán estos muros estén terminadas (en su fase de entubamientos) antes de colocar los mampuestos. Debe procurarse que la capa aisladora sea continua, para disminuir la eventualidad de los puentes térmicos (son fugas de temperatura y riesgos de condensación) que pueden producirse por la continuidad de materiales con alta conductividad térmica. Las imágenes también muestran los hierros de anclaje, previstos para unir el paramento portante interior con la ¨piel¨ de ladrillos (exterior).

La construcción con muros dobles es muy eficiente desde el punto de vista bioclimático y permite el efectivo ahorro de energía para el acondicionamiento del aire interior de la vivienda, sin embargo es exigente en cuanto a la calidad de mano de obra y el control profesional que debe hacerse para lograr buenos resultados. Algunas imágenes ejemplifican sectores que se dejan abiertos para una ejecución más delicada, ya que el muro debe mostrar un aspecto uniforme, lo que requiere de cortes en las piezas para tomar los desniveles. Las vistas más alejadas dan una idea de cómo va quedando el conjunto, aquí ya puede transmitirse al propietario un esbozo del aspecto final que tendrá la obra.

Es importante destacar que el aspecto del muro, días después de levantado, no representa su presencia final. Al iniciarse el fraguado de las mezclas, la humedad de las mismas migra hacia el exterior manchando la superficie, lo mismo sucede con los restos que se adhieren al limpiar los excesos de mezcla (efecto del enrasado), produciendo una pátina gris que oculta el verdadero color del material. La imagen destaca (círculo amarillo) un sector donde se aprecia el tono natural del ladrillo original. En nuestro caso haremos una limpieza conjunta de la superficie para recuperar el color original, antes de proceder a la obturación de los poros del material, con la precaución de lograr un efecto de inversión de ángulo de mojado: esto quiere decir que el muro rechazará el ingreso de agua desde el exterior (lluvias), permitiendo a su vez la migración de vapor de agua proveniente del interior de la vivienda. La diferencia con una película que impermeabilice la superficie en ambos sentidos (por ejemplo aplicando barnices) no es menor y hace a la calidad del aire interior.

1 comentario:

CoNfEsIoNaToR (encargado de GH) dijo...
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