4/3/08

¿Para qué un blog?

Esta es mi primera experiencia con esta modalidad. Me propongo probar que existe una cantidad importante de colegas, más que nada jóvenes, estudiantes o con pocos años de práctica con clientes reales, que pasan o han pasado por las múltiples alternativas que presenta esta increíble profesión, a la hora de crear un proyecto o materializar una obra. No están exentos algunos colegas más ¨maduritos¨ como yo, que aún siguen aprendiendo y metiendo la pata, afortunadamente conservando sus trabajos, que no es poco. Muchas veces me he preguntado qué podía hacer para recuperar parte del prestigio que el rol de Arquitecto ha perdido en las últimas décadas y creo que compartir experiencias similares entre colegas (aciertos y errores), nos ayuda a todos a crecer profesionalmente. Compartiré con ustedes el proceso de construcción de una obra, en este caso una vivienda familiar en el Gran Buenos Aires, documentando periódicamente los avances de la misma. Como este es el primer ¨post¨, quiero dar una idea de adónde apunta la cosa, así que si te sentís incluido en algún ¨item¨ de la lista que sigue, tal vez te interese seguir esta historia…
  • La falta de definiciones en la etapa de proyecto es directamente proporcional a la cantidad de errores que hay que arreglar en obra…
  • … y la gran cantidad de planos y horas de trabajo que hay que meterle al proyecto para evitarlas, es inversamente proporcional al monto de honorarios que el cliente está dispuesto a pagar.
  • Si hay un desacuerdo entre arquitecto y constructor (o capataz), el cliente se inclinará por la opinión de este, sin embargo de comprobarse el error (o persistir la gotera…) la queja recaerá sin excepción sobre el arquitecto (¡?).
  • Luego de secarte el sudor que te cae por los 5-6 años que empleaste en hacer tu carrera, deberás desarrollar, en forma supersónica, amplios conocimientos en: psicología, contaduría, derecho y administración comercial, a menos que estés dispuesto a renunciar a tu primer encargo profesional (probablemente el agregado de un dormitorio a la casa de tu amigo, o la reforma del lavadero de la vecina).
  • Constructores que quieran edificar tus proyectos encontrarás a montones, constructores que estén dispuestos a firmar los planos municipales por las obras que les contratás… cric, cric… (grillos).
  • La responsabilidad por los defectos de los trabajos del operario/instalador que tenés frente a vos (al cual le estás tirando las orejas) es (según su opinión) del gremio que, casualmente, acaba de abandonar la obra porque terminó su tarea.
  • Los presupuestos de obra hechos a la carrera, o que no se apoyen con un seguimiento, te aseguran varios dolores de cabeza y, con suerte, sólo se duplican.

3 comentarios:

Carolina Lerch dijo...

Gracias por este blog! lo acabo de encontrar de casualidad buscando info en internet. Es muy valioso tu aporte y me dio mucha gracia tu comentario del primer post acerca del trabajo profesional en obra...que cierto es! jajaja
Ayuda mucho la experiencia de colegas asi que solo quiero agradecerte por compartirla por este medio!
saludos!!
Arq.CL

guampin dijo...

Mauricio Segovia: me intereso mucho la forma en que analisaste las distinta fases de la obra y que se deben tener en cuentra. Saludos. te dejo mi opcrreo para que podamos intercambiar opiniones
mauricios39@hotmail.com

Daniel dijo...

Solamente le mando esto colega, es que con el doble de antigüedad que usted, uno entra en barrena y se la toma estrictamente con humor. Un fuerte abrazo y pra frenchi!!!

Daniel

http://www.architect-murphy.site90.net/

PD. En una época intenté algo similar mediante un Boletín Electrónico, dedicado a los "Comitentes". Mucha suerte!!!